A mi Aby

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AUTORA: YENIFER.

”Mama!!, De mayor voy a ser cómo tú?…”
Aún recuerdo el día que me dijeron que estaba embarazada con ilusión, y por segunda vez, esa preciosa experiencia.

Esperaba ansiosa la semana 20 de mi embarazo para saber con seguridad si mi segundo  bebé sería  niňo o niňa, (pero lo curioso, y lo que muchos no sabemos, o me atrevería a decir que casi nadie sabe, es que eso sólo tú nos lo podías decir con exactitud!!). Ese día salí eufórica de la consulta médica: “un niňo!!!”. Ya tendría la parejita!!! Qué ilusión!!!

Decidí llamarte Abián, y te compré ropita y juguetes acorde con lo que el ginecólogo me dijo que íbamos a tener: un niño… Y llegó el día! Un 20 de junio, tan esperado para mí,  para papá y para tu hermanita Anjara! Naciste con esa carita redondita y esos ojos grises, lo que sentí por tí fue amor a primera vista, que voy a decir yo que una mamá no sepa de ese sentimiento único…

Su primer año transcurrió sin problemas, eras un bebé saludable y lleno de energía, pero algo empezó a cambiar en ti, mi cielo, al cumplir los dos añitos. Ya no te gustaba la ropa que  mamá te compraba, ni tus juguetes…. Pasabas horas y horas jugando con las muñecas y las pinturas de tu hermana, no parabas de ver dibujos de sirenas y dibujar muñecas sonrientes con corazones felices….

Aún recuerdo tu primer año de Reyes que escribiste tu  carta y los Reyes Magos no te trajeron nada de lo que le habías pedido y me dijiste: ”pero mamá!, iyo pedí muñecas y maquillaje! por qué me trajeron camiones y muñecos?”. Y yo ignorante te respondí: “porque las muñecas son para las niñas mi  amor, los niños no juegan con muñecas!”.

Una mañana sentía que alguien me observaba mientras dormía, abrí los ojos y ahí estabas, callado mirándome fijamente y te pregunté: “qué te pasa  cariño?, te duele algo?”, a lo que tú me respondiste: ”mamá , yo soy una niña….es que no me veis?”.

Yo, sorprendida, no te corregí, pero tampoco te hice mucho caso, pensé que estabas imitando a tu hermana y no le dí mayor importancia. Pero pasaban los días, las semanas y los meses y yo intuía que algo en ti estaba cambiando, en mi interior sabía que algo no iba bien porque no parabas de repetirme:  “mamá yo de mayor voy a ser como tú y voy a tener una larga melena, yo de mayor voy a ser una mujer”.

Yo no sabía muy bien como abordar la situación, la incertidumbre me preocupaba y pensé que serías un niño homosexual, ya que cada día que pasaba me parecías más femenino, tu forma de hablar, de sentarte, y no te gustaba nada jugar a fútbol, ni a las peleas, lo que se presupone que son juegos de niños….tú preferías jugar  con las muñecas que le cogías a tu hermana y simular grandes melenas con ese jersey de capucha que siempre me pedías que te comprase!

Te encantaba maquillarte y pasar hoooorassss y horas con tu peluca preferida y cuando llegaba el día de carnaval era un verdadero suplicio elegir disfraz: “mamá!, yo no quiero el de super héroe,  yo quiero el de la princesa!”, a lo que yo, siendo carnaval, accedía: “vale cariño, disfrázate de lo que quieras”, ya bastante mal lo habías pasado ese año el día de Reyes, como para no dejarte elegir el disfraz que querías.

Y llegó el día de la fiesta de disfraces del cole, tú estabas feliz! Muy contento! Y lucías una melena junto a tu traje de princesa maravilloso…, pero todos te miraban atónitos sin saber muy bien que pasaba! Y cuchicheaban, pero ….. es Abián?  Y a ti te daban igual las miradas y los cuchicheos, porque era tu momento, ese momento público en el que eras verdaderamente feliz, por fin te podías mostrar como realmente te sentías, aunque sólo fuese por un día al año en el cole,  una princesa bella con larga melena y mejillas rosas. Y a partir de ese día no volví a imponerte nunca más ni tus juguetes ni tu vestimenta, te dejaba mostrarte tal y como te sintieras cómodo. Cuando llegaban amigos o familiares a casa siempre te encontraban con tus camisas largas, que le cogías a tu hermana imitando sus vestidos, tampoco te faltaban los tacones de mamá y tus pelucas o toallas enrolladas en la cabeza imitando esa larga melena que tanto soñabas…

Me estabas dando señales desde hacía mucho tiempo y yo no lo  veía. Y llegó el gran día en el que te me plantaste y me dijiste: “No mamá, yo ya no me voy a vestir más de chico porque las niñas no se visten así!, yo quiero faldas, vestidos y diademas! Y no soy Abián! Yo soy Aby! Trátame en femenino por favor!”. Y yo me quedé de piedra!

Sabía que algo pasaba, las madres no somos tontas, pero lo que no sabía era ponerle nombre a lo que te pasaba!

Buscamos ayuda y dimos con una asociación maravillosa llamada Chrysallis, Natalia que así se llama la presidenta estatal contestó el mismo día que mandé mi mensaje de desesperación….

“Verás Yeny, tranquila, no pasa nada y aquí vamos a ayudarte….. Te cuento: lo que te está diciendo tu peque es que no es un niño,  y parece ser que lo que tienes es una niña trans, sabes lo que significa?” A mi en ese momento  me desbordó la desesperación, espera no entiendo, me estás queriendo decir que tengo una niña???? “Sí Yeny, me dijo, una niňa transexual. Una niña maravillosa que por fin a confiado en su familia para poder vivir su verdadera  identidad y de ustedes depende su felicidad de aquí en adelante”.

Lloramos mucho, sí! Por miedo, por ignorancia, no sé! Pero aquí estamos! En el camino… Un camino dónde habiendo hecho el tránsito, es decir, que tú, mi vida, vivas acorde a tu identidad de género sentida, hemos dejado atrás a familia y amigos que no han entendido nada o han preferido quedarse al margen de nuestro camino,  pero que sin embargo nos ha traído otra gran familia! Esa que no siempre  es de sangre, pero que nos unirá para siempre por esta lucha diaria….. por esa T por bandera que compartimos!  Por esos menores trans luchando por sus derechos! Y por  esta gran experiencia de vida ……mil gracias! Pero sobre todo, gracias porque ahora Aby es felíz, extrovertida y coqueta! Gracias porque no estamos solos en este gran camino y porque cada día me digo: “bendito el brillo de tus ojos mi amor! Te queremos rubia! Eres un ejemplo de lucha y valentía! Gracias también a ese super papi que siempre apoyó a su princesita, gracias a su hermana Anjara, que sin dudarlo apoyó a Aby en todo momento, a la tita Yesy que nos entendió, nos apoyó y se amoldó en todo momento y, como no, a mis suegros y cuñad@s que aceptaron y apoyaron  siempre Aby!.

A todos mil gracias por seguir ahí!

 

7 thoughts on “A mi Aby

    • Que bonito sobrina,me has dejado de piedra,todo lo que han pasado,pero lo importante que ella es feliz y tod@ss nosotr@ss,y vamos apoyar al maximo y la gente que le den.

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