Ahora te veo

AUTORA: INÉS FERNÁNDEZ PÉREZ

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Una persona cuando se lo conté me dijo, no te eches la culpa, esto es como esas imágenes que te enseñan para que veas algo y que te cuesta verlo, pero cuando lo ves por fin, no te explicas como no lo habías visto antes.

Era Carnaval y nos disfrazamos de los increíbles. Fuimos a comer a casa de mi madre como todos los años, para poder ver el desfile. Ese año se suspendió por el mal tiempo y fuimos a un centro comercial donde había animación. Allí nos encontramos con dos compañeras disfrazadas de princesas. En ese momento la cara de Antón cambió y cuando una mamá le dijo ponte para la foto y miré,  la ví. Vi a una niña disfrazada de niño y el corazón y el estómago me dieron un vuelco y pensé como no lo había visto antes con todas las pistas que me había dado.

Los días siguientes empezaron a venir a mi cabeza todas las cosas que habían pasado y me llevaron a verla.

Cuando entro en el colegio me dijeron que tenía ciertos aspectos parecidos al Asperger porque no miraba fijamente a los ojos, no se relacionaba y siempre jugaba solo con su imaginación. En casa ya sabíamos que era así pero no le dábamos importancia, le gustaba mucho la música y siempre estaba bailando.

Otro problema era en control de esfínteres. Desde el momento en que le quitamos el pañal dejo de hacer de vientre y no conseguía controlar no hacerse pis.

Al curso siguiente en vez de mejorar empeoró convirtiéndose en una Vejiga Hiperactiva que no aguantaba una sola gota y lo tuvimos que medicar.

Ese curso de cuatro años lo pasó fatal porque el no hacer de vientre le dificultaba poder aguantarse el pis e ir a clase era un suplicio. Entraba y salía triste del colegio. Aún así aprendió a leer con cuatro años.

En cinco años pudimos sacarle la medicación y eso le dio un poco más de confianza aunque, por culpa de eso fue objeto de burla en clase, y eso dificultaba que se relacionase. Si jugaba con alguna niña tranquila y cariñosa como el pero al final acababa jugando sól@.

Cuando le explicaron la existencia de los planetas comenzó a decir que no quería vivir en este. que se quería ir a vivir a otro. Y cuando le explicaron el cuerpo humano preguntaba si se podía sacar el corazón sin morirse, ahora entiendo que era porque le dolía.

Siempre le había gustado disfrazarse para jugar y escuchar música, sobretodo de cantantes femeninas por lo que, que las imitase no nos parecía raro, ya que tenía mucha imaginación y creatividad. También apareció Tita, una amiga imaginaria de otro planeta.

Siempre le había llevado a actividades relacionadas con la música pero ese año dijo que quería ir a Judo, cosa que me sorprendió y volvió a disipar mis sospechas.

Por supuesto que Judo no era lo suyo pero pasó el año. Con seis parece que encajaba mejor con sus compañeros ya cambió un poco ya que la clase cambió. Empezó a sentirse mejor y a expresar mas lo que sentía. Ahí fué cuando empecé a pensar que era Gay.

Estaba mas tranquil@, tenía su disfraz de Frozen, su maquillaje y hasta su sujetador. Se disfrazaba con la ropa de mi madre y hermanas ya que ellas eran mas de tacones y fulares… En casa era mas o menos feliz pero en el cole volvía a ser el niño triste, tímido e inseguro y lleno de miedos.

Entonces  decidí llevarl@ a una psicóloga para que me ayudase. Al principio muy bien, iba muy content@ y si que le subió la autoestima, pero poco a poco dejo de gustarle ir y no avanzaba nada. Yo veía cada vez mas cosas y se lo contaba a ella pero no me hacía ni caso, estaba empeñada en que era muy creativ@. Llegué a decirle que sospechaba que era Trans pero me dijo que hasta los nueve años no se podía saber seguro.

Mientras tanto yo veía que hacía pis sentad@, escondía su pipí y jugaba con su hermana a ser niñas.

Se lo contaba pero seguía sin hacerme caso por lo que decidí dejar de llevarl@.

Aunque tenía ya siete años aún no le había caído ni un solo diente sin embargo esperaba todas las noches al Hada de los dientes.

Un día le pregunte por que la esperaba y me dijo que para pedirle que le transformase en una niña. Le dije que el Hada no le iba a ayudar pero mamá sí, a lo que me contestó que como. Le dije no lo sé, pero lo haremos.

Me vio tan asustada que me dijo: no te preocupes mamá yo sigo imaginando que soy una niña y ya de mayor soy un hombre.

Se me cayó el alma a los pies… y le dije eso no va a pasar. Su cara cambió al momento y se relajó.

Cuando me puse en contacto con Chrysallis estaba muerta de miedo pero lo vi todo claro y empecé a dar pasos hasta hoy. Vi esos niñ@s tan felices con sus trásitos me dije yo quiero verla así.

Ahora es una niña Feliz a la  que quieren y protegen todos sus compañeros, tanto niños como niñas. Ha hecho el tránsito en un colegio católico al que ha inundado con todo su amor. Sigue bailando, escuchando música pero ya no necesita disfrazarse. Una vez le dije mi princesa y me contestó mamá no soy una princesa, soy una mujer.

Yo por fin descanso, se que queda mucho por luchar y por hacer, pero viendo esa sonrisa puedo con todo. Se me ha quitado ese nudo en el estómago y esa preocupación constante. Disfruto de la vida como nunca. Para mi nada es peor que esa tristeza en sus ojos.

Aún no tiene su trencita tan deseada pero es Feliz, le han dejado llevar a su mascota de clase a casa por que tenía que contárselo y escribir un nuevo cuento con final Feliz.

Le he dicho pronto tendrás tu trencita como Frozen y me ha dicho, mamá yo no soy Frozen, soy Antonella.

2 thoughts on “Ahora te veo

  1. Ines no nos conocemos de mucho xq fue poco el tiempo q trabajamos juntas,me as puesto los pelos de punta ojala hubiera mucha mas mamas como tu.x un niñ@ se hace lo q sea total de verlos felices y siento decir esto pero menudos psicologos asi se va.
    Un ole x ti y otro por antonella le deseo lo mejor.

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