David Tello: “Existen niñas con pene y niños con vulva”

FUENTE: JOSÉ CUADRADO WORDPRESS

Entrevista a David Tello, responsable de la delegación Chrysallis en Cataluña y padre de Dani, un niño transexual de 9 años.

¿Cuáles son los principales problemas con los que se encuentra un padre con un hijo transexual?
Un niño transexual muestra de forma progresiva a través de diferentes signos y comportamientos la disconformidad con el sexo asignado al nacer. Y la realidad es que, por desgracia, no se conoce el término ‘transexualidad infantil’. No hay información. Como padre, observas signos y unos comportamientos que crees que no son normales. Al principio, crees incluso que es un capricho y tratas de corregirlo, hasta que ves que va a más.

¿A más?

Desde los dos o tres años, Dani siempre nos hablaba en masculino, decía “soy guapo” o “soy como tú papá”. Y a partir de los seis años decía “el médico se ha equivocado, habéis tenido un niño y no una niña”. Aprovechaba cualquier situación para reivindicar quien era. La felicidad en su cara el día que le cortamos el pelo nunca la vamos a olvidar.

Dani y su familia

¿Y vuestra felicidad?

Somos la primera generación de padres que hemos conocido la transexualidad como diversidad, que hemos alzado la voz y hemos dicho que nuestros hijos no están enfermos. Nos sentimos muy orgullosos de poder explicar que existen niños con vulva y niñas con pene.

¿Cómo se le explica esto a la sociedad?

No existe información sobre la transexualidad infantil. Lo primero que recomendamos es hablarlo dentro del ámbito familiar y después trasladarlo al entorno más cercano. Después, recomendamos escribir una carta al centro educativo explicando la situación y el protocolo a seguir; también trasladar la carta a los padres y alumnos del mismo centro.

Explícanos en qué consiste vuestro protocolo

En primer lugar debemos llamar al niño por su nombre sentido; después, en el caso de los centros educativos, solicitamos que en los listados, los cuadernos y las notas se aplique lo mismo. En el caso de los servicios, pedimos que se les deje utilizar aquellos con los que se sienten identificados y exactamente lo mismo con los vestuarios y los uniformes. Una vez nuestros hijos inician el tránsito y pasan a ser un niño o una niña más en las escuelas son felices.

¿El tránsito?

El tránsito social es el tiempo que tarda una persona trans en abrirse al mundo públicamente según su sexo sentido, que se les reconozca por el nombre con el que se sienten identificados y que se les permita vestirse y comportarse según su identidad sexual es indispensable para su bienestar y su autoestima.

¿Y ya está?

Desde Chrysallis reivindicamos que en el ámbito de la educación se forme a los profesionales de la comunidad educativa, se sensibilice al alumnado y se preste especial atención en la educación infantil para la detección de casos, por tratarse de unos de los momentos más sensibles para el menor. En materia de sanidad, pedimos que se deje de tratar la transexualidad como una patología y se permita el libre desarrollo de la personalidad. En todo caso, deben ser pediatras, sexólogos o endocrinos los que se encarguen del seguimiento de nuestros hijos. En el mismo sentido, también es muy importante la formación de profesionales del sector sanitario en general y la utilización del género correspondiente en los expedientes.

En materia legal exigimos la derogación de la Ley 3/2007 que responde a una concepción patológica de la transexualidad y que excluye a las personas menores de edad; y también pedimos la promulgación de una ley que reconozca y proteja el derecho de la identidad sexual. Y en el ámbito social, pedimos que los medios de comunicación adapten el lenguaje a una realidad diversa alejada de estereotipos que asocian la transexualidad con ambientes marginales.

¿Por qué la palabra ‘Trans’?

La palabra trans engloba muchas realidades e identidades desconocidas que van más allá del binarismo hombre o mujer, cuando hacemos referencia a la diversidad trans nos referimos a maneras no normativas de vivir la identidad.

 …

Por suerte se ha avanzado mucho en materia de aceptación y derechos hacia el colectivo homosexual pero con la transexualidad no ha ocurrido lo mismo. Se sigue percibiendo como una enfermedad y se sigue marginando al colectivo de la T por falta de información y por ignorancia. Por ello, en Chrysallis recogemos la palabra ‘transexual’ en homenaje al sufrimiento por el que han tenido que pasar muchos transexuales y nos hacemos llamar ‘Asociación de familias de menores transexuales’. Y también para demostrar que no se trata de ninguna enfermedad.

Disforia de género

Discrepamos del concepto disforia de género, no creemos que sea una enfermedad. Actualmente las personas trans mayores de edad que quieren obtener el DNI con su nombre sentido en el registro civil deben ser diagnosticadas de disforia de género y seguir durante dos años un tratamiento. El sistema médico es totalmente patologista y obliga a las personas transexuales a demostrar que están enfermas para poder reivindicar su identidad. Por ello, odiamos la palabra disforia. Nuestros hijos necesitan pediatras, sexólogos, endocrinos y no entidades psiquiátricas. Preferimos llamarlo ‘euforia de género’.

¿Euforia?

La autoestima de nuestros hijos está al 100% cuando demuestran al mundo quienes son realmente. Tratar de corregirlo u ocultarlo conlleva depresión y en algunos casos incluso suicidios. Los genitales no marcan la identidad de una persona sino que lo hace el sentimiento íntimo de uno mismo. El binarismo social de lo que tienen que ser un chico o una chica te impone un género determinado con el cual no tienes por qué sentirte identificado. Nuestros hijos no están enfermos, necesitan una explicación de sus padres y entender qué pasa en su cuerpo que es maravilloso y forma parte de la diversidad.

¿Pubertad o bloqueadores?

La realidad es que el mundo es hostil y debemos cambiar la mirada de la sociedad y formar más al sistema sanitario, especialmente a los endocrinos. Desde Chrysallis reivindicamos que siempre a petición del menor se apliquen los bloqueadores antes de la pubertad ya que no afectan al crecimiento y son reversibles. Repito: siempre a petición del menor.

¿Ser normal para un transexual es pasar por el quirófano?

Existen personas transexuales que aceptan su cuerpo y deciden no hormonarse ni tratarse, pero la realidad es que la sociedad obliga a muchos a entrar en un quirófano por el binarismo social equivocado del que hablábamos anteriormente. Existen niñas con pene y niños con vulva, forman parte de la diversidad. Ojalá llegue el día en el que las personas podamos vivir dignamente sin ser juzgadas por los otros. La cirugía genital es una decisión íntima e individual que nuestros hijos tomarán cuando sean mayores de edad.

¿Qué le diría a aquellas familias o personas que puedan necesitar ayuda?

Existen diferentes colectivos y asociaciones, y todos vamos de la mano en la lucha por la diversidad sexual. Nuestro objetivo es visualizar la transexualidad y si un reportaje o entrevista donde explicamos nuestra realidad puede ayudar a una familia, ha merecido la pena. Siempre estaré agradecido a Chrysallis por la ayuda que me prestó en su momento y actualmente intento hacer lo mismo. Todos tenemos derecho a vivir dignamente y ser quienes realmente somos sin ocultar nuestra identidad.

2 thoughts on “David Tello: “Existen niñas con pene y niños con vulva”

  1. Hermoso srticulo, lo traslado al ser y es lo mismo. También el ser necesita de una de-consruccion paara romper con la rigidez de lo que la sociedad espera de uno. Hay que vaciarnos de viejos sentidos para ser libres y vivir en armonía con uno y el mundo.
    Gracias

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