El colegio San Patricio desafía a la fiscal y se niega a tratar como niña a la menor transexual

El patronato que gestiona el centro se ratifica en su postura, que pasa por llamarla con un nombre neutro, que lleve uniforme unisex y que use un aseo del aula específica

El colegio San Patricio se mantiene en sus trece. El Patronato de la Fundación Diocesana de Enseñanza Santa María de la Victoria (gestor de este centro y dependiente del Obispado) se ratificó ayer en su negativa de tratar como niña a la menor transexual cuyos padres piden que se le eduque como tal, ya que es el género con el que se identifica tras haber nacido varón.

Con esta decisión, este centro concertado de clara adscripción católica desafía a la fiscal de Violencia de Género y Discriminación Sexual. Flor de Torres había exigido al colegio que tratase a la menor como niña, criterio que comparte la propia Delegación Provincial de Educación de la Junta.

En la reunión de ayer, presidida por el obispo de Málaga, Jesús Catalá, el Patronato se enrocó por unanimidad de sus diez miembros en su postura original. Según explicó el abogado Francisco José González, secretario técnico de la organización, «el alumno está perfectamente integrado, es feliz y trabaja bien».

La propuesta de Educación para integrar a la pequeña pasa por llamarla con su nombre femenino, utilizar el servicio para las niñas y permitirle que lleve faldas. A este respecto, el patronato ha ofrecido a los padres emplear un un diminutivo neutro, que use el aseo del aula específica y que lleve pantalones o uniforme unisex. Ayer, el patronato volvió a ratificarse en su planteamiento.

La decisión indignó tanto a los padres de la menor como a Chrysallis, asociación de familias de menores transexuales, que representa a estos padres malagueños. La presidenta de este colectivo, Eva Witt, lo calificó de «desafío», no sólo al criterio de la fiscal sino también al de la propia Delegación Provincial de Educación, cuyas recomendaciones sí han seguido otros colegios malagueños donde se han dado casos similares. «Es de esperar -avanzó Witt- que la fiscal denuncie al colegio, no sólo por discriminación sino por haber utilizado documentación privada y secreta de la niña». La presidenta de Chrysallis se refiere a cuatro informes (psicológicos y endocrinos, así como de la unidad de Carlos Haya que trata estos casos) que la familia aportó al centro y que éste remitió sin autorización a la Fiscalía General del Estado con motivo de la queja formulada para reprobar a Flor de Torres. «Tenían la orden de la fiscal de destruir esa información, y no lo hicieron», concluyó Witt.

Una vez conocida la postura del colegio San Patricio, le toca el turno a Flor de Torres así como a la Delegación de Educación, que deberá decidir si mantiene el concierto sobre este centro educativo. Los padres de los alumnos del colegio se reunirán hoy en asamblea para estudiar su posición en este asunto.

Diario Sur (Juan Cano, Antonio Ortín) MÁLAGA

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