Igualdad real y contenidos educativos: los materiales de Chrysallis, y cómo se trasladan a los colegios

Autor: Javier Maldonado

Por mucha proclamación retórica sobre el principio de igualdad que nos encontremos en la legislación, comenzando por la Constitución y tratados internacionales sobre derechos humanos, la realidad que se encuentra el alumnado trans dista mucho de poder decir que poseen los mismos derechos que el alumnado cisexual.

La discriminación a veces aparece en toda su crudeza. Por ejemplo, alumnado trans que no realiza ciertas actividades (como viajes de estudios) por el hecho de que no dispone de documentos de identidad en los que se refleje su identidad: ¿cómo va a exponerse una niña trans a todos los controles de identidad que implica un viaje al extranjero, cuando su DNI o pasaporte recoge un nombre y sexo que nada tiene que ver con la identidad que posee y muestra?. Igualmente el alumnado cisexual no pasa por el pánico que sufre el alumnado trans cada comienzo de curso, no sólo por la reacción del resto del alumnado, sino por el hecho de que el profesorado pueda leer un listado en el que aparece un nombre que no le identifica y que es fácil deducir qué supone en caso de ser leído públicamente. Tampoco el alumnado cisexual que va a examinarse en selectividad, tiene que añadir a los nervios de ese momento, el tener que dar explicaciones antes de entrar, acerca de la razón por la que el nombre y sexo que figura en el DNI, no se corresponde con su apariencia. De todo ello es responsable el Estado, por no reconocer en el Registro civil la identidad sexual de las personas trans menores de edad.

En otras ocasiones, las más, la discriminación se muestra sibilinamente. Eso ocurre con los contenidos educativos, en los que no se refleja la existencia de las personas trans, ni la de otras realidades minoritarias que no responden a los estereotipos sociales que se autoproclaman como mayoritarios.

En la Comunidad Autónoma andaluza contamos con varias disposiciones que -de nuevo en teoría– deberían hacer que la diversidad por razón de identidad sexual apareciera en los contenidos educativos. Nos referimos a la Ley 2/2014, de 8 de julio, integral para la no discriminación por motivos de identidad de género y reconocimiento de los derechos de las personas transexuales de Andalucía; a la Ley 8/2017, de 28 de diciembre, para garantizar los derechos, la igualdad de trato y no discriminación de las personas LGTBI y sus familiares en Andalucía; al Protocolo de actuación sobre identidad de género en el sistema educativo andaluz (Orden de 28 de abril de 2015); y al Acuerdo de 16 de febrero de 2016, del Consejo de Gobierno, por el que se aprueba el II Plan Estratégico de Igualdad de Género en Educación 2016-2021.

La realidad y práctica de los contenidos educativos, sin embargo, es que las personas trans no existen, lo que en sí es el germen de su exclusión social. Por ello, desde Chrysallis venimos luchando para que nuestros hijos, hijas e hijes puedan ver cómo su existencia sí aparece en los libros de texto y materiales educativos que tienen entre sus manos. En esa tarea, queremos destacar la labor llevada a cabo en el seno de Chrysallis por Patricia Murube, autora de varios recursos educativos inclusivos, tanto en español como en inglés. Están disponibles aquí, y en ellos se propone por ejemplo sustituir expresiones que excluyen la existencia de las personas trans, por otras que las incluyan. Es tan sencillo como sustituir “aparato reproductor masculino” por “aparato reproductor fecundante” (que puede ser tanto de hombres cis como de mujeres trans, aunque en algunos casos ni unos ni otras tengan realmente esa capacidad); y sustituir “aparato reproductor femenino” por “aparato reproductor gestante” (que puede ser tanto de mujeres cis como de hombres trans, aunque en algunos casos ni unas ni otros tengan realmente esa capacidad).

http://chrysallis.org.es/recursos/recursos-educativos/material-curricular/

Aunque resulte paradójico, a veces nos vemos sorprendidos por centros escolares que sí cumplen con la normativa antes citada. Es el caso del CEIP San Eustaquio de Sanlúcar la Mayor (Sevilla), en el que han hechos suyas las propuestas de estos contenidos que les ha traslado otra madre de Chrysallis, María José Martín, quien quiere que conste de manera pública su agradecimiento y reconocimiento a ese centro, algo a lo que nos sumamos toda Chrysallis.

Nos dice María José que como madre de un menor transexual se siente afortunada de vivir en Andalucía, ya que con mucho esfuerzo se ha conseguido toda la normativa antes mencionada; pero nos advierte que no se sentía orgullosa porque la realidad de los contenidos educativos no se correspondían con aquella legislación, y temía que para su hijo y otres muches fuera demasiado tarde. Transcribimos y hacemos nuestras sus palabras:

“Como madre no podía quedarme de brazos cruzados, tanto mi hijo como todos los niños y niñas transexuales se merecen sentirse identificados y ser reconocidos, ya que en los libros de texto no se recoge esta realidad. Eso me hizo reunirme con el equipo docente del colegio de mis hijos, en dos ocasiones, durante dos años consecutivos, para informar y formar gracias al material facilitado desde Chrysallis (asociación a la que pertenezco) sobre el tema de identidad de género, sobre la transexualidad en menores, sobre una realidad que nunca ha sido reconocida y que ya va siendo hora de que lo sea.

Gracias a la empatía, voluntad y gran profesionalidad de este centro, que ante todo vela por la integridad y respeto de todos sus alumnos y alumnas (así me lo han demostrado) hace dos semanas aproximadamente se dio en clase de naturales el tema de la reproducción, resaltando la gran variedad y diversidad humana que existe y usando la terminología más correcta posible, para que ningún niño y niña se sintiese excluido. Esto para mi ha supuesto un gran logro sin duda, pero no es suficiente, se tienen que tomar medidas y llevar a cabo actuaciones para formar a todos los profesionales que se dedican a la enseñanza; es un derecho que tienen nuestros hijos e hijas a ser reconocidos, no podemos esperar más, a veces las consecuencias de este gran desconocimiento duelen demasiado.

Tengo un hijo cis y otro trans, y por desgracia siendo los dos iguales no tienen los mismos derechos, para uno me lo ponen todo en bandeja y para otro tengo que pelearlo y si para mí como madre es agotador e inexplicable, no quiero ni pensar lo que debe ser para él.

La educación es la base fundamental y una de las herramientas más importante para que el ser humano tome conciencia, si tú, como profesional, educador/a, político/a, o simplemente como persona, puedes hacer algo para hacerlo más fácil, nuestros niñas y niños te están esperando.

El CEIP San Eustaquio y sobre todo los profesionales que lo integran son un gran ejemplo a seguir y señal de que cuando hay voluntad todo se puede. Gracias a todos y en especial a los que lo habéis hecho posible”.

El resultado de aquellos materiales y de la tenacidad de esta madre, son estos exámenes de sexto de primaria, que aunque nos sorprenden, deberían ser lo habitual. Luchamos para que así sea.

 

 

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2 thoughts on “Igualdad real y contenidos educativos: los materiales de Chrysallis, y cómo se trasladan a los colegios

  1. ¡Muchas gracias por esta información!
    Soy profesora de Biología en 3º de la ESO y desconocía como abordar el tema.
    Me ha servido de gran ayuda

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