11 thoughts on “La Gran Equivocación

  1. Me parece un cuento muy bonito y muy útil, pero queriendo educar en la diversidad, si decimos “juguetes de niño” o de niña, ya no lo estamos haciendo. A pesar de esto, enhorabuena.

    • Lo cierto es que si no existiera ese binarismo nuestr@s hij@s no sufrirían tanto. El uso de los roles sociales acentuados es una herramienta que usan para llamarnos la atención y decir yo no soy quien tu crees. Si no reflejamos esa parte no ayudamos a comprender.
      Gracias por tu comentario.

  2. Me gusto muchísimo la idea y como esta contado el cuento.
    Discrepo un poco en el discurso de “le compraban juguetes de niño y los reyes le traían juguetes de niño”

    Siento que de una manera vuelve a la dualidad normativa de los 2 géneros.

    Cuando creían que era niño, tenia unos juguetes y vestía de azul.
    Cuando se dieron cuenta que era niña, vestía de rosa y jugaba con muñecas.

    No se..quizás cambiaría eso, porque creo que aunque seas un “niño” puedes jugar con mariposas y aunque seas “niña” pueden gustarte los camioncitos del dibujo. 🙂

    Saludos.

    • Esta claro que los juguetes no tienes sexo, aunque nuestra sociedad los sexa, y las niñas y niños que viven en ella así lo reciben. Por ello anteponemos la función del cuento a hacer activismo con l@ niñ@s. Sería ideal que l@s adult@s se concienciaran y fueran los activistas por la igualdad.
      Gracias por tu comentario.

  3. El concepto con respecto a la transexualidad está claro y es bueno. Pero hay un alto contenido sexista en el cuento ¿por qué al sentirse una niña cambia todo a rosa? Ahí está escondido una vez más el estereotipo comercial de los colores contra el que hay que luchar a brazo partido… es curioso que incluso luchando por visibilizar a l@s menores transexuales no se vea el machismo que hay detrás en esa idea…

    • Buenos días Cristina, entiendo perfectamente tu enfoque. En este caso se trataba de mostrar de forma muy directa y sencilla esta realidad. Podrían haberse elegido otros colores, pero estos son los que la persona que lo ha elaborado, con todo su amor, ha elegido. El problema no son los colores, sino el significado con el que los carguemos. Es posible que la niña de esta historia quiera, por un tiempo, pintar su vida de rosa y puede, o no, que eso cambie con el tiempo, como nos ha pasado al resto de mujeres en nuestras vidas. Muchas gracias por tu observación.

  4. Sexista i binarista. Por mucho que miren el cerebro, no verán el sentir un género determinado…(?) el sentir esta en la mente, que objectivamentre no se vé. Con el sentir no se nace…las emociones emergen de la cognitiva-volutividad. Jamás debemos mentir. Sigue intentanddolo…

    • Hola Mar.
      Falta que nos digas que no existen hadas novatas. Evidentemente la identidad es un sentimiento y le adjudicamo el cerebro como lugar de residencia porque es el órgano que nos da la capacidad de pensarnos.
      Nuestras hijas e hijos y el resto de niñas y niños a quienes va dirigido este cuento, viven en un mundo sexista, que desde bien pequeñxs les educa en géneros. Sino fuera así seguramente no nos hubiéramos visto obligadxs a crear esta metáfora para ayudarles a poder ser o poder explicarse.
      Si quieres hacer activismo y crítica del sexismo tienes miles de webs donde aportar.
      Un saludo

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