“Nos dicen que el nuevo nombre genera confusión”

logotipoRubén, 17 años. El Registro de Zaragoza acaba de rechazar su petición

A principios del 2014, Rubén –quien había abandonado el instituto dos meses antes– contó en su casa que se sentía hombre y que le gustaría iniciar el proceso de cambio de nombre en los documentos oficiales. En abril, su madre presentó en el Registro Civil de Zaragoza los papeles necesarios para proceder a dicha solicitud. Y, la semana pasada, el juez denegó el cambio de nombre a este aragonés de 17 años al considerar que “el nombre genera confusión”.

Eva es la madre de Rubén. Tiene coraje y ambición. Su fuerza se percibe a través del teléfono. Y sus palabras suenan a lucha y a esperanza. “Vamos a recurrir la decisión del Registro”, dice convencida. Nada más conocer la situación de su hijo —“al principio algo complicado”, confiesa–, no dudó “ni un momento” en apoyarle. “Fuimos a los especialistas, que avalaron la situación. Como en Aragón no se les puede dar inhibidores hormonales, un médico, muy receptivo con el tema, le puso a Rubén una inyección que suponía dejar de tener la regla. El primer mes que él ya se vio sin regla fue la persona más féliz del mundo, fue como si se liberara de algo que no quería tener y que le hacía estar mal”, explica.

El día que Eva se presentó en el Registro Civil de Zaragoza portaba todo tipo de documentos. “No solo médicos, sino también psicológicos y educativos”, dice.

Apoyo desde el instituto

Entre ellos, un papel firmado por el director del instituto de su hijo que acreditaba que tanto los profesores como los compañeros se dirigían a él con un nombre masculino y no femenino y que, por tanto, avalaban el uso diario del nombre de Rubén. “Entendieron la situación, se portaron muy bien. Dieron una charla para explicar el tema, sin prejuicios”, recuerda.

Eva siempre ha acompañado a su hijo “para evitar situaciones incómodas”, como por ejemplo en el médico. “Cuando en una consulta le llaman por su nombre femenino y él se tiene que levantar la gente mira. Si voy yo, se puede pensar que la mujer a quien citan soy yo”, dice. Pese a todo, asegura que “todo ha ido a mejor” desde que Rubén explicó su caso. “Volvió al insitituto, terminó el curso con mejor rendimiento y ahora sale más con sus amigos. Le veo más feliz”.

Fuente: El Periódico de Aragón (Ana Lahoz)

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