Nuestra historia no es una historia de llantos y dramas

Autora: Gloria Molina Doñate

Cuando estaba embarazada de mi hijo Àlex, le decía a todo el mundo que iba a ser un niño, mucho antes de que una ecografía pretendiera desvelar tal incógnita.

Aún después de fotos, y confirmaciones de los ecógrafos de que en realidad era una niña lo que crecía en mi vientre, yo me mantuve firme en lo mío.

“Están equivocados”, pensaba. ¿Obedecía esta obstinación al deseo de ser madre de un “varón” o quizás a ese sexto sentido materno imposible de acallar? No lo sé.

Solo sé que cuando pusieron al bebé en mis brazos, pensé…”vaya, ahora tengo que darles la razón”.

Al salir del paritorio, mi marido le dijo a mi madre: “Carmen, la niña es igualita que tu”. Lo segundo era cierto, mi bebe era clavadito a su abuela, pero lo de niña… claro, en aquel momento… ¿quién lo dudaba?

14 años ha tardado Álex en comprender que no encajaba en este mundo con una identidad femenina. Simplemente, porque no era la suya.

Y 2 años más en explicarlo en casa.

De modo que al final…”¡¡¡YO NO ME EQUIVOQUÉ!!!!”.

Me gusta pensar que después de 16 años, mi hijo se ha “parido” a sí mismo. Ha vuelto a nacer al mundo con la identidad que le pertenece.

Nuestra historia no es una historia de llantos y dramas.

Una semana de “duelo” para decir adiós a la niña para siempre, SI.  Algunas lágrimas, sin duda provocadas por el miedo a enfrentarnos a un mundo no preparado al 100% todavía para según qué situaciones, SI.

Pero no está permitido esconderse a llorar cuando de lo que se trata es de la felicidad de un hijo. Además ¿llorar? ¿por qué?, nadie me ha arrebatado al hermoso bebé que parí.

Le tengo a mi lado y más feliz que nunca. Eso es lo verdaderamente importante.

Àlex comenzó su tránsito en julio del 2016. Dentro de poco cumplirá su primer año y siento, modestia aparte, que, como padres, lo estamos haciendo muy bien. Sé que él se siente orgulloso de nosotros, y viceversa.

Sé que se siente en paz consigo mismo y con el mundo…y es lo único que me importa.

Hijo mío, eres un tío valiente y el ser más especial que yo haya conocido jamás. Me alimento todos los días de esa valentía tuya y de esa personalidad arrolladora que me tiene cautivada.

A tu lado, la vida es de muchos más colores, de muchos más matices. Y te adoro.

Mensaje para papás y mamás “en tránsito”: “PARISTEIS UN SER HUMANO QUE SE MERECE VIVIR LA VIDA EN LIBERTAD. ACOMPAÑARLE EN ESE CAMINO, SERÁ LO MÁS GRATIFICANTE QUE HARÉIS COMO MADRES Y/O PADRES. NO TENGÁIS MIEDO. TENEMOS EN QUIEN APOYARNOS Y QUIEN NOS AYUDA. PARA MI FUÉ CHRYSALLIS, A QUIEN JAMÁS PODRÉ AGRADECER SUFICIENTE TODO LO APRENDIDO ESTE AÑO. GRACIAS A SU ASESORAMIENTO Y TRABAJO, MI HIJO OBTENDRÁ ESTE MES DE MAYO SU ANSIADO DNI, EN SU CENTRO ESCOLAR ES CONOCIDO Y RECONOCIDO POR SU NOMBRE E IDENTIDAD ACTUALES Y TANTO MAESTROS COMO PROFESIONALES DE SANIDAD NOS HAN AYUDADO EN TODO AQUELLO Q HEMOS NECESITADO. NO ESTÁIS SOLOS….Y JAMÁS LO ESTARÉIS”.

3 thoughts on “Nuestra historia no es una historia de llantos y dramas

  1. Muchísimas gracias, muy apropiado para el transito de nuestra familia, aparte de coincidir en la edad de mi hijo, espero coincidir en las reflexiones finales. Un placer leerlas 🙂

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