“Si queremos un mundo de ciudadanos y ciudadanas iguales, debemos desterrar los pensamientos sexistas”

FUENTE: DIARIO DEL ALTO ARAGÓN

Natalia Aventín, presidenta de la Asociación de Familias de Menores Transexuales, Chrysallis, responde a las preguntas de los lectores.

Natalia Aventín, presidenta de Chrysallis. / PABLO SEGURA

Natalia Aventín, presidenta de Chrysallis. / PABLO SEGURA

Falta de comprensión, de escucha, de saber cómo actuar… Pueden ser muchas las dudas y preocupaciones de las familias y educadores a la hora de afrontar la transexualidad de un menor. La presidenta de la Asociación Chrysallis, Natalia Aventín, ha respondido así a cuestiones planteadas por los lectores sobre aspectos como la situación en los centros escolares, la normativa actual o el futuro en ámbitos como el mundo laboral de estos niños y niñas. Como asegura, la escucha desde el principio de las reivindicaciones del menor es fundamental a la hora de ayudar al desarrollo del menor, así como desterrar todo tipo de prejuicios sociales e ideas preconcebidas. Con referentes de valor en todo tipo de ámbitos, desde el mundo de la política al de la cultura, se hace así imprescindible respetar, fomentar la creatividad, fomentar las aficiones, favorecer entornos de confianza, además de trabajar la autoestima, la comunicación y ofrecer información de calidad, al igual que para el resto de personas. Y es que, cuando estos niños y niñas consiguen vivir de acuerdo a su verdadera identidad, es cuando, señala Aventín, “irradian felicidad”, habiendo demostrado una valentía inusual enfrentándose a las expectativas sociales y familiares.

HUESCA.- Las familias, los padres y educadores no siempre se encuentran preparados para afrontar la transexualidad de un menor. Las dudas sobre cómo afrontar esta situación -todavía nueva y desconocida para algunos- el marco legal en el que pueden ampararse o el miedo al rechazo de los demás y al ‘bullyng’, pueden hacer que los progenitores y docentes, desconozcan, en ocasiones, qué camino seguir. Asociaciones como Chrysallis, la Asociación de Familias de Menores Transexuales, se ocupa así de ayudar y asesorar a todas aquellas familias que lo necesiten, ofreciendo todo su apoyo, además de la información y recursos que necesiten. Su presidenta, Natalia Aventín, toda una “madre coraje”, como dice una de las lectoras ahora convertida en entrevistadora, señala cómo la situación de estos menores ha sido tradicionalmente ignorada en todos los ámbitos, incluido el familiar, facilitando que durante los primeros años de vida del menor se hagan oídos sordos a sus reivindicaciones. Más allá de vergüenza, apunta a la falta de información a la hora de que los menores se sientan preparados para vivir de acuerdo con su identidad real. Por ello, apunta, escucharles de forma activa y sin hacer juicios de valor, ya es un primer e importante paso. Insta además a las administraciones a que pongan en marcha políticas de discriminación positiva que favorezca a un colectivo “que viene de un pasado de ostracismo e ignominia”.

Mercedes, de Huesca:

Natalia, solo quiero felicitarte por dar este valiente paso de madre coraje. Nos harina falta muchas madres y padres como tu, para fomentar la igualdad y el respeto en nuestra sociedad. Tengo una hija de 14 años y sé lo duro que son los centros escolares con los diferentes. ¿Das charlas en los colegios?, porque sería un trabajo fundamental. Saludos y mucha suerte.

Gracias por tu felicitación. A mi lo que me sorprende es que no haya más padres y madres que luchen por la igualdad y el respeto como parte de la educación que ofrecen a sus hijas e hijos. En Chrysallis damos charlas en todos los lugares en los que podemos, incluidos los centros educativos, depende de la disponibilidad pero intentamos llegar a donde nos llaman.

Ana, de Huesca:

¿Qué es la Asociación Chrysallis y por qué objetivo trabaja?

La situación de transexualidad en los menores ha sido tradicionalmente ignorada en todos los ámbitos, incluido el familiar. La escucha activa de las necesidades de niñas y niños y la atención a sus comportamientos, ha llevado a las familias a buscar asesoramiento con el fin de facilitar su desarrollo personal en un espacio de respeto y seguridad. Ante la falta de respuestas por parte de las administraciones y con la complicidad de las nuevas tecnologías, surge la asociación Chrysallis que reúne a familias de todo el Estado Español cuyo punto en común es el tener un hijo o hija transexual y menor de edad. Estas familias provienen de ambientes sociales variados, los niveles culturales, profesiones, tipos de familia y creencias religiosas son muy diversas. El asociacionismo proporciona la ventaja de obtener información cercana y fiable, así como la posibilidad de generar sus propias herramientas junto a otras familias.

Chrysallis trabaja por los siguientes objetivos: La defensa de los derechos e intereses de los menores transexuales, en todos los ámbitos, incluyendo el administrativo y judicial, así como la promoción de las reformas legales que procedan en interés de los menores transexuales. La ayuda, formación y asesoramiento a las familias de los menores transexuales, en todo lo relativo a la transexualidad. También en la visibilización de la realidad de los menores transexuales y sus familias, así como la difusión de sus derechos y reivindicaciones, en los diferentes ámbitos y sectores relevantes para los menores transexuales, como el educativo, el sanitario, el social, cultural y deportivo, el jurídico, y en los medios de comunicación, promoviendo en todos ellos además la despatologización y normalización de la transexualidad. Y junto a todo ello, en la formación y la transmisión de información a los profesionales llamados a intervenir en relación con los menores transexuales, así como la colaboración y participación en la realización de estudios e investigaciones de interés para estos menores.

Emilio, de Huesca:

Yo tengo que empezar por el principio. ¿Podría explicarme qué es ser transexual? ¿Y surge de repente o se sabe durante el desarrollo del niño o niña?

La identidad sexual de las personas es el sentimiento íntimo de pertenecía a un grupo, el de hombres o el de mujeres, en ocasiones a ninguno, o a ambos. Cuando comenzamos a hablar y a tener conciencia de quiénes somos nos vamos identificando en mayor o menor medida con uno de los sexos. Dijéramos que, estadísticamente hablando, hay una alto índice de acierto al interrelacionar una determinada configuración genital respecto a la identidad – pene y testículos niño, vulva niña – son las personas cisexuales. El problema viene para aquel porcentaje que no cumple el pronóstico y conforma la minoría, son las personas transexuales, que se ven abocadas a una situación de negación de su identidad, antes incluso de que tener conciencia de la misma.

Con la conquista del lenguaje, cuando los niños y niñas empiezan a reproducir el género y los roles con los que se sienten identificados, en muchas ocasiones son corregidos por no coincidir con los asignados en el nacimiento, utilizan los estereotipos de género como herramienta para gritarnos quienes son. Otro momento muy sensible es el de la pubertad, ver que su cuerpo se desarrolla y que se alejan del ideal físico de hombre y mujer que han aprendido les puede llevar a una crisis vital donde deben encajar su persona en una sociedad que no les espera. Es fundamental el apoyo de la familia.

Si ante las afirmaciones, las preguntas o los comportamientos de esas niñas y niños que no cumplen con las expectativas que hemos generado tendemos a seguir con la farsa: “tienes pene, eres niño; tienes vulva, eres niña” y a partir de ahí, cada cual intensifica en mayor o menor medida la tarea de hacer entender, desde una posición privilegiada de poder, que ellos o ellas son sus genitales y no su sentir, su cerebro, estaremos causando daños, en muchos casos, irreparables. La inferioridad que supone su edad hace que sea fácil que durante los primeros años de vida hagamos oídos sordos a sus reivindicaciones y seamos esos ciegos que no quieren ver.

Juan, de Huesca:

¿Hay muchas personas detrás de Chrysallis?

Chrysallis alcanza en la actualidad unas 340 personas asociadas, pero se han ayudado muchas otras que no han llegado a asociarse. Y seguimos creciendo. Todo el trabajo que se hace en Chrysallis es con sus socios y socias; y voluntarios y voluntarias, así que además son en su mayoría personas activas.

Paula, de Huesca:

¿Me gustaría saber si hay muchos casos de menores transexuales en España y en Aragón? A mi parecer es algo poco conocido, ¿tal vez por vergüenza?

El número de personas transexuales será porcentualmente igual que en el resto de territorios, aunque tienes razón en que igual no se conocen porque no son visibles. No hay estadísticas fiables sobre la prevalencia, ahora estamos en un momento parecido al que se vivió con la homosexualidad hace treinta años, en aquel momento parecía que era una minoría muy pequeña hoy sabemos que no es así. Por otro lado, pienso que más que vergüenza, es falta de información incluso para poderse denominar, para ponerle nombre a lo que siento.

Joaquín, de Huesca:

¿Hay algún manual o algún protocolo para que los profesores afronten con normalidad la situación en los colegios?

Desde Chrysallis facilitamos un protocolo que es fruto del trabajo y experiencia de la asociación y que funciona muy bien. En los últimos meses también hemos trabajado junto a la Consejería de Educación para la redacción de protocolo que se distribuirá en septiembre. Básicamente garantiza en todo el ámbito educativo el uso del género y nombre con el que la persona se siente identificada, el uso de vestuarios y servicios acordes a su sexo sentido y en el caso de existir uniforme que pueda vestir el que se ajuste a su identidad, muy sencillo porque solo se trata de palabras y prendas de ropa.

Javier, de Huesca:

Mi enhorabuena por la gran, necesaria y valiente labor que realizan. Quería preguntar cuáles son las primeras actuaciones que debemos llevar a cabo cuando detectamos que estamos ante un menor transexual, para ayudarle desde el primer momento. Muchas gracias.

Gracias por tus felicitaciones Javier. Las personas transexuales tienen las mismas necesidades que el resto, un menor transexual necesitará respeto, un espacio seguro para expresarse con libertad e información, es decir darle la posibilidad de existir. La escucha activa y sin juicios de valor es muy importante.

Elena, de Huesca:

En ocasiones he escuchado que en estos casos, las leyes avanzan más rápido que la sociedad. ¿Tiene esa sensación? Gracias.

En esto, Elena, te puedo asegurar que las leyes van por detrás. Las personas transexuales existen en todas las culturas y desde la Prehistoria. Teniéndolo en cuenta, la legislación existente es anecdótica. Desde Chrysallis luchamos intensamente para que se legislen y estamos consiguiendo avances con mucho esfuerzo.

Ana, de Monzón:

Hola, Natalia. ¿Piensas que los niños y niñas están preparados para convivir con compañeros y compañeras transexuales? Gracias

La experiencia nos dice que si. En la mayoría de los centros saben aprovechar la oportunidad para trabajar la diversidad y los positivo de la singularidad. Nuestras hijas e hijos tienen mucho que aportar.

Los niños y las niñas llegan al mundo sin prejuicios, por lo que no deberían tener ningún problema en convivir con compañeras gordas o flacas, negras, gitanas, homosexuales, transexuales…ya que forma parte de la enorme diversidad del ser humano. Los prejuicios los adquieren de las personas más cercanas que suelen ser sus familias, que quizás no estén preparadas para educar ciudadanos respetuosos.

El problema que existe en los centros educativos es el que haya acosadores no que las personas sean diversas.

Pedro, de Jaca:

Buenos días. Los colectivos LGTB están haciendo ahora más visible la transexualidad. ¿Piensa que se ha conseguido avanzar algo para su normalización?

La T ha sido la gran olvidada en la lucha por los derechos de las personas LGTB, parece que en los últimos tiempos hay un gran consenso en el colectivo por defender sus derechos, reclamando que se sitúe a las personas transexuales en el mismo plano que le resto de la ciudanía. Se ha avanzado porque se partía de la nada pero la meta está aún distante.

Chema, de Huesca:

¿Los transexuales lo tienen más difícil a la hora de encontrar trabajo?

Las personas transexuales lo tiene casi todo más difícil, el acceso a la educación, a la sanidad, a la vivienda y por supuesto, al trabajo. Por ello es necesario que desde la administración se contemplen políticas de discriminación positiva que favorezca a un colectivo que viene de un pasado de ostracismo e ignominia.

Silvia, de Barbastro:

¿Con qué referentes positivos pueden contar los menores transexuales a la hora de afrontar su proceso de reasignación? Muchas gracias por la labor que realizáis.

“Proceso de reasignación” es una terminología sacada del discurso biomédico que tanto ha perjudicado a las personas transexuales.

Supongo que te refieres a vivir de acuerdo a los roles sociales de la identidad sentida, es decir afrontar su tránsito social. Hay muchas personas referentes, no tantas como quisiéramos pero desde Chrysallis favorecemos que nuestras hijas e hijos tengan contacto con personas adultas con profesiones y trabajos diversos. Como ejemplos Carla Antonelli, diputada de la Asamblea de Madrid; Marina Sáenz, catedrática de Derecho por la Universidad de Valladolid; Alejandro Cruz, psicólogo; Lucas Platero, licenciado en psicología, doctorado en Perspectiva de Género, profesor y autor de diversos libros; Aitzole Araneta, sexóloga; Nac Bremos, diseñador gráfico; Mar C. Llop, fotógrafa; Miquel Missé, sociólogo y profesor universitario; Ian Bermudez escritor. También hay algunas personas como Martine Rothblatt, la ejecutiva mejor pagada de Estados Unidos o las hermanas Wachowski, directoras de cine (Matrix), guionistas y productoras, que por su relevancia profesional son grandes referentes del colectivo.

Cris, de Huesca:

Como padres, ¿teméis que vuestros hijos puedan sufrir ‘bullyng’ en el colegio ¿Cómo afrontáis este problema si llega a darse?

Mi hijo tiene 14 años, ha estado escolarizado desde que tenía un año y no ha sufrido ‘bullyng’. Una de las claves es conseguir que tenga una autoestima fuerte, otra es hacer saber a compañeras y compañeros que no se va a tolerar el más mínimo atisbo de falta de respeto y por último, es importante explicar cuál es la realidad, es decir un entorno informado y formado.

En los casos que hay ‘bullyng’ es muy importante actuar con rapidez, con formación y sensibilización, a mi personalmente me preocupa más la violencia que se ejerce desde las personas adultas y las instituciones, porque es más complicada de combatir.

María, de Sariñena:

¿Las administraciones e instituciones educativas están realizando todo lo que está en su mano? Gracias

La Consejería de educación en Aragón está trabajando bien y de forma coordinada con las asociaciones. En el resto del Estado nos encontramos de todo y en el Ministerio, a nivel estatal, hay una ausencia total de preocupación por el tema.

En cuanto a los establecimientos educativos en general responden bien cuando desde las asociaciones o las familias les interpelamos, pero frecuentemente miran hacia otro lado cuando no existe está demanda, dejando a muchos y muchas menores en una situación de soledad cuando ni tan siquiera son comprendidos y comprendidas y apoyados o apoyadas por sus familias.

Sebas, de Huesca:

Como muchos padres, estoy seguro de que queremos lo mejor para nuestros hijos, aunque también nos equivocamos, claro. ¿Qué nos aconsejas para no meter la pata, aún con buena intención, si vemos que nuestro hijo o hija puede ser transexual? Muchas gracias

En ocasiones la gente piensa que no hacer nada es una opción inocua, pero la realidad es que ocurre todo lo contrario y puede tener consecuencias fatales en el desarrollo psicosocial de la persona. No hacer nada significa tratar a una persona en un género que no es el que siente como propio, vestirla con ropa con la que no se identifica, es negar su identidad, trasmitirle que lo que siente es malo y vergonzante, y que así no nos gusta, atacando directamente su autoestima. Es vulnerar su derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad, a una vida digna, a que prevalezca el interés superior del menor y no el de nuestros prejuicios. No debemos olvidar que nuestras hijas e hijos son personas de pleno derecho.

Otra de las actitudes que se dan frecuentemente es negarles la posibilidad de existir, “tu no eres niño porque no tienes pene”, o “tu no eres niña porque tienes pene”, o incluso negarse a darles información por no fomentar, como si ser hombre o mujer se pudiera fomentar, si así fuera las personas transexuales no hubieran existido porque han sido muchas las familias e instituciones que les han fomentado el no serlo, incluso de las formas más crueles.

El consejo: sentido común, si para un desarrollo sano hay que respetar, fomentar la creatividad, fomentar las aficiones, favorecer entornos de confianza, trabajar la autoestima, la comunicación, ofrecer información de calidad… para las personas transexuales también sirve.

Irene, de Fraga:

Me parece un tema muy interesante este que tratáis esta semana. Me gustaría plantearle dos cuestiones. Hay niños y niñas que desde pequeños les gustan las cosas relacionadas con el otro sexo. Por ejemplo, las muñecas a un niño o los camiones a una niña. En primer lugar, ¿es bueno dejarles que se expresen libremente y no coartarles en sus juegos? Y en segundo lugar ¿Puede ser ya una muestra de que estamos ante un menor transexual o con una sexualidad diferente? Muchas gracias.

Yo creo que no hay cosas de chicos y cosas de chicas, si queremos un mundo de ciudadanos y ciudadanas iguales en derechos u oportunidades tenemos que desterrar esos pensamientos sexistas. Dejar que cada quien decida con qué objetos juega es favorecer un desarrollo personal sano.

Los niños y niñas transexuales utilizan también el lenguaje no verbal para decirnos quiénes son, y muchas veces lo hacen a través de roles y asignaciones de género culturales, pero sentirse hombre o mujer va más allá, en muchas ocasiones se proyectan en el futuro como se sienten, por ejemplo: “de mayor seré niña ¿o seré como mi madre…”

Pablo, de Huesca:

¿Podría explicarnos, por favor, cómo se realiza la acogida a los padres que acuden a ustedes? Muy agradecido

Desde Chrysallis ofrecemos un espacio seguro a las familias donde sentirse acompañadas sin ser juzgadas, donde volcar sus luchas diarias y sus logros, donde participar y empoderarse para disfrutar de la vivencia de tener un hijo o una hija transexual. Nuestra organización tiene una estructura estatal que en algunos casos, como en Aragón, se ha ampliado con delegaciones autonómicas. Es gestionada por las personas asociadas, padres y madres. Nos relacionamos principalmente de forma virtual, llamadas telefónicas, grupos de facebook o whatsapp aunque también hacemos encuentros presenciales que ayudan a empoderar a las familias.

El primer contacto suele ser a través de una llamada o un email, lo principal es escuchar la historia que te relate la persona pues para ella es muy importante, aunque la realidad es que todas son muy semejantes. A partir de ahí se le ofrece información y si lo necesita otra socia o socio realizara un acompañamiento teniendo en cuenta edades de los y las menores, las situaciones familiares o la proximidad geográfica.

También pueden obtener recursos para enfrentar los obstáculos que se les presenten. Por ello, les asesoramos para abordar el tránsito social, el cambio de nombre en el DNI o la asistencia sanitaria que dispensa cada comunidad autónoma.

Juan, de Tamarite de Litera:

¿Es bueno acudir también a algún especialista o psicólogo? ¿Lo recomendáis? Muchas gracias

Especialistas en ser hombre o mujer no existen, lo que se le aproxima son los sexólogos y sexólogas, que estudian el comportamiento de las personas como seres sexuados. En la carrera de psicología no se trata el tema, por lo que puede llevar a que los profesionales se conduzcan por la ideología o los prejuicios. En todo caso, quienes necesitan frecuentemente una atención psicológica son las madres y padres para enfrentarse a las expectativas rotas, a sus miedos y a una realidad que desconocen. En general las niñas y niños no tienen ninguna necesidad, si se les apoya y respeta.

Fernando, de Huesca:

¿Cómo pueden hacer las familias para hacer más llevadera y feliz la infancia de su hijo cuando no son aceptados por el resto de niños?

Fernando, nuestra realidad no es la de la falta de aceptación así que no sabría contestarte. Supongo que detrás de esa situación que planteas puede haber muchas realidades variadas y el papel de las familias debe ser fundamental, ya que hasta la adolescencia lo más importante para los niños y niñas es el cariño de la familia.

Maite, de Jaca:

Hola, buenos días. ¿Podría darnos algún consejo a la hora de educar a nuestros hijos para que acepten a un compañero o compañera transexual, dado el caso? Creo que puede ser muy positivo para su educación. Muchas gracias.

Yo creo que hay una parte importante que es el ejemplo que les damos. Si nosotras somos personas que respetamos y no entramos en comentarios ni en risas fáciles sobre las singularidades de las personas, nuestras hijas e hijos lo verán como forma apropiada de comportarse.

Cuando dices que “nuestros hijos acepten” estas posicionando a “nuestros hijos” en un lugar de superioridad sobre quién debe “ser aceptado”, esto se debe a los prejuicios sociales que plantean la realidad de las personas transexuales en una situación de desventaja. Los niños y niñas transexuales cuando se les deja vivir de acuerdo a su identidad sentida suelen experimentar lo que denominamos “euforia de género”, son personas que irradian felicidad, que han demostrado una valentía inusual enfrentándose a las expectativas sociales y familiares, suelen tener mucha fortaleza y no esperan a que los demás les acepten para disfrutar de sus vidas, lo mejor que pueden hacer el resto es aprender de ellas y ellos.

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