Un color del arcoiris

AUTORA: MILA

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Violeta floreció con los jacarandás.

Se mantuvo durante tres años acurrucada en el fruto, expectante, Esperando el momento perfecto para despertar de su aparente sueño justo con el nacimiento de la primavera. Ella, sabedora de su autoconcepto eligió un nombre de flor y a la vez un color del arco-iris, ajena a la bandera que el espectro de color representa, y a la vez sostenéindola con la fuerza  legítima que le aportan sus tres años. Dos primaveras dejándose vestir con unas telas de genero masculino fueron suficientes para abrigar su corazón, y así,una tarde comenzó a hablar en femenino para referirse a si misma con una naturalidad sorprendente, estaba preparada, y nosotros sólo tuvimos que abrir los brazos a una niña maravillosa, llena de vida que surgió como de la nada y casi nos plantea un cambio de espacio, una mudanza, pues apenas queda sitio en la casa para tanta euforia.

No mentiré, a veces me sorprendo preguntándome a donde escapó ese niño solitario y pensativo, de mirada profunda y lo añoro, por alguna esquina desapareció y de esa mágica metamorfosis nació una flor Violeta, no fue un cambio de aspecto, no es externo, ni aparentado, precisamente por eso cada día vivo una sensación de ensueño, me han regalado una preciosa niña feliz sin yo haber rellenado ningún pedido, me ha aparecido una señal de que todo es posible si el amor es lo que mueve el propio movimiento. Y no hay que hacer nada, solo  observar, y lo demás, el amor profundo y todo lo demás, viene solo.

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