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Antes fue la Federación de Patinaje de Castilla y León, y ahora la Federación Catalana de Natación

En 2019, desde Chrysallis asesoramos a una familia asociada a nuestra entidad, a cuyo hijo la Federación de Patinaje de Castilla y León le denegó la licencia federativa en la categoría correspondiente a identidad sexual (masculina). Entonces tuvimos que llegar ante el Tribunal del Deporte de Castilla y León, ante el que expusimos (la familia, bajo nuestro asesoramiento):

  1. Que impedir que el menor participe en las competiciones deportivas en la categoría masculina, es algo que suponía cercenar el derecho a continuar su vocación deportiva e incluso potencialmente profesional en el ámbito del patinaje, con clara afectación al libre desarrollo de la personalidad del menor conforme a su identidad sexual (art. 10 CE, y arts. 2.2 y 11.2,l Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor). Al tiempo, ello suponía un menoscabo en la dignidad personal o humana del menor (art. 10 CE), tanto en su manifestación al derecho a vivir sin humillaciones como en su faceta de derecho a su autonomía y proyecto personal. Asimismo menoscababa su derecho a la integridad moral (art. 15 CE). Derechos fundamentales que la Federación debe respetar, por la eficacia directa de la Constitución, en cuyo art. 9.1 se indica que “Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico”.
  2. Que al no permitir que una persona trans participe en las actividades y competiciones deportivas en la categoría que se corresponde a su identidad sexual, se la está discriminando respecto a las personas no trans (cisexuales), quienes sí pueden hacerlo en la categoría de su identidad sexual, al coincidir con el sexo asignado al nacer.
  3. Que incluso el Comité Olímpico Internacional tiene establecido en sus normas internas (con las que no estamos de acuerdo) que es necesario asegurar en la medida de lo posible que las personas atletas trans no estén excluidas de la oportunidad de participar en una competición deportiva, atendiendo para ello a unos niveles hormonales que en el caso de menores son irrelevantes, porque no han comenzado siquiera su desarrollo puberal (IOC Consensus Meeting on Sex Reassignment and Hyperandrogenism, November 2015).

Ante la pretensión de la Federación de Patinaje de Castilla y León, de que sólo se tuviera en cuenta el sexo registral y ante su alegato de que era una situación no regulada (se ve que todo lo expuesto arriba no le parecían normas…), el Tribunal del Deporte de Castilla y León dictó una elaborada Resolución, de 11 de julio de 2019, en la que como no podía ser de otro modo, estimaban el recurso presentado por la familia que representaba al menor, declarando la nulidad de pleno derecho de la resolución de la Federación de Patinaje de Castilla y León, ordenando la expedición de la licencia en la categoría solicitada.

Como ahora la Federación Catalana de Natación esgrime las mismas “razones” para denegar la expedición de la licencia respetando la identidad sexual (que hay que estar a lo que indica el registro civil y que no existe régimen aplicable a esta situación), creemos oportuno recordar algunos de los fundamentos del Tribunal del Deporte de Castilla y León. Así, respecto a la supuestas ausencia de régimen aplicable , declaró lo siguiente:

Referencia a las normas del COI, aplicables a la Federación

Además en Cataluña existe un precepto que prohíbe la discriminación y la transfobia en el ámbito deportivo: el artículo 14 de la Ley 11/2014, de 10 octubre, que garantiza los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales y para erradicar la homofobia, la bifobia y la transfobia. La no discriminación por razón de sexo (en la que se incluye la identidad sexual) está prohibida por todos los tratados internacionales sobre derechos humanos, y por la Constitución. La ley catalana define la discriminación indirecta como «la situación en la que una disposición, un criterio, una interpretación o una práctica pretendidamente neutras pueden ocasionar en lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros o intersexuales una desventaja particular respecto de personas que no lo son» : en este caso, a las personas trans* que no pueden practicar el deporte de forma federada y desarrollar su personalidad en ese ámbito, mientras que las personas cis sí pueden hacerlo.

Referencia a la prohibición de discriminación

El Tribunal del Deporte de Castilla y León concluyó que se había producido una discriminación:

Y que se habían vulnerado otros derechos fundamentales, desatendiendo además el principio de prevalencia del interés superior del menor:

Esperemos que la Federación Catalana de Natación, y el Govern, sean conscientes de que estamos ante los derechos humanos de una niña, especialmente vulnerable además por su condición, y que tomen las decisiones que proceden para respetar íntegramente su identidad, su dignidad, su derecho al libre desarrollo de la personalidad, y el derecho a no ser discriminada.

ACTUALIZACIÓN: EL 4 DE MARZO LA FEDERACIÓN CATALANA DE DEPORTE RECONSIDERA SU POSICIÓN INICIAL Y AUTORIZA LA EMISIÓN DE LA FICHA FEDERATIVA CONFORME A LA IDENTIDAD SEXUAL DE LA MENOR

¡La Federación Catalana de Natación reconsidera su posición!
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