Celebrando tu cumple trans

Por Sonia Carballo

Una tarta de bizcocho de yogurt con crema y fideos de colores, tantos colores como el arco iris. Una divertida vela para soplar, ¡sólo una!, para mi niña de siete años. Y regalos, regalos a medio envolver para celebrar y que despiertan la curiosidad de mi pequeña. Un vestido azul de tirantes y una moña en forma de lazo para recoger su pelo largo y rubio. Beatriz es feliz. Su rostro dulce se ilumina cuando su hermano, compañero inseparable de travesuras y sueños, y su papá, su nuevo ídolo, aparecen con la vela encendida entonando con cierto desafino el cumpleaños feliz.

Que rápido pasa el tiempo. Ya es 5 de julio otra vez. Celebramos su cumple trans en familia (incluidas nuestras mascotas). Se respira tanta ilusión en la casa como en la celebración del 23 de mayo, día en que vino al mundo mi niña. No es para menos. Un año ya desde que la vimos. Un año desde que escuché la conversación más intensa, sincera y emocionante de mi vida. Era un 5 de julio que llovía en Sevilla. Beatriz y su padre hablaban cargades de miedos en mi habitación. Yo me escondía en el baño para escuchar. Mi niña, con sus seis años, entre sollozos, balbuceos y una valentía admirable le contaba a su padre, la persona que debía cuidarla, amarla y velar por sus intereses, que se había equivocado. La identidad no está en unos genitales ni en una parte concreta del cuerpo. Es un sentimiento íntimo, profundo, individual del ser humano. Nadie puede decidir cuando nace otro ser qué identidad tendrá en función de una genitalidad. Mi hija se lo dejó claro a su padre ese día. Me lo deja claro a mi y a les que la rodean todos los días. Nos da una lección de vida a todes sobre aprender a escuchar, a tolerar, a no prejuzgar, a acompañar y a querer a les que nos rodean como son, y no como nos gustaría que fueran.

La percepción del tiempo varía según muchos factores y personas. Hay gentes que viven en un año lo que otres en media vida, y viceversa. Así me siento yo ahora. Creo que en este último año he aprendido más que en toda mi vida de lo que de verdad importa. Y las personas que me rodean. Hemos conocido niños, niñas, niñes. Hemos aprendido que hay tantas identidades casi como persones en el mundo. Hemos conocido una nueva familia, la de Chrysallis, cuyo vínculo es tan fuerte como los de sangre. Hemos visto –y comprobamos cada día- lo que un grupo que lucha puede conseguir granito a granito, para que avancemos en derechos y en igualdad todes les demás. Estamos aprendiendo a tener un lenguaje más inclusive y hasta el corrector de mi teléfono móvil se está acostumbrando. ¡Cuánto me falta todavía por conocer!

La vida te da sorpresas. Yo siempre he tenido suerte en eso. Desde mi prisma de persona cishetero puedo asegurar que no sólo no me importa, sino que estoy disfrutando del adjetivo transexual de mi mariposa Beatriz. Cuánto me estaría perdiendo de diversidad y de colores en la vida si no fuera por Beatriz. Mi hija es creativa, risueña, cabezota, rubia, bailarina, graciosa y también transexual, pero sólo es un adjetivo más de su pequeña persona.

Por esto y por mucho más, tenemos que celebrar. Cada 5 de julio volveremos a ir al cine, a cenar, a jugar a las cartas, y soplaremos las velas de su tarta favorita. Beatriz tuvo la suerte la decidir su nombre y ahora también de poder celebrar dos cumpleaños: el día que nació y el día que por fin la vimos. ¡¡¡A seguir desplegando tus alas de mariposa, Beatriz!!!

Sonia, Dani y Alejandro

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2 thoughts on “Celebrando tu cumple trans

  1. Felicidades Beatriz y felicidades papis y hermano por tanto amor que al final es de lo que se trata…
    Enhorabuena Sonia. ¡Sois muy grandes!
    “La cuñada de tu cuñada”

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