Con nuestro miedo, no.

Día 15 de junio, se constituyen los Ayuntamientos, en algunos de ellos parece que se va a gobernar con el apoyo de Vox, esté o no, en el gobierno. Vox es un partido antidemocrático, de extrema derecha, misógino que arremete contra todas las identidades disidentes. Este escenario puede repetirse también en algunos Parlamentos Autonómicos, como ya ocurre en Andalucía.

Chrysallis no es partidista, pero evidentemente hacemos política y es importante que manifestemos nuestra oposición a que VOX tenga la capacidad de influir en las administraciones, en contra de los derechos humanos fundamentales y los derechos civiles adquiridos con la lucha y sufrimiento de tanta gente.

Entre nuestras familias las hay de todo tipo, con creencias religiosas y sin ellas, tradicionales y menos convencionales, votantes de izquierda, de centro y de derechas, independentistas, nacionalistas… Nos une el convencimiento de que la diversidad es un bien preciado y que tiene su espacio por derecho propio. Sabemos que nuestra infancia y juventud no nos perdonarían la tibieza a la hora de posicionarnos ante el despropósito de que esta derecha radical y antidemocrática, entre en las instituciones, con su discurso del odio.

Las violencias que sufren las personas trans tienen un origen estructural, que reside en una organización social patriarcal y excluyente, que penaliza a quienes no cumplen con los parámetros. Es decir, son violencias de un fuerte componente machista que parece que quieren ser reforzadas desde ese discurso radical.

A quienes nos representan les lanzamos nuestro mensaje, no todo vale, no se puede mostrar una tarde el compromiso con el colectivo y al día siguiente darle la mano a quien nos apedrea. Las políticas económicas y fiscales pueden ser importantes, pero dejan de serlo ante el sufrimiento que los discursos generan.

Las amenazas de retrocesos a tiempos peores parecen querer provocar el miedo y el silencio, pero eso no funciona con nuestras familias, tenemos de referentes a las personas más valientes, a las que se enfrentaron a las creencias y expectativas familiares para poder existir, quienes tuvieron que ponerse nombre sin tener referentes, sin aparecer ni en los cuentos, ni en el cine, ni en los libros de texto, quienes la administración no contemplaba y con su presencia ponen en vilo una estructura social repleta de desigualdades e incoherencias.

Por eso, a los partidos que se posicionan de parte del fascismo, por acción u omisión, desde Chrysallis les decimos, nos tenéis en frente.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.