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La infancia y juventud trans en la nueva Ley LGTBI de Cantabria

Con la publicación de la Ley de Cantabria 8/2020, de 11 de noviembre, de Garantía de Derechos de las Personas Lesbianas, Gais, Trans, Transgénero, Bisexuales e Intersexuales y No Discriminación por Razón de Orientación Sexual e Identidad de Género, Cantabria se ha sumado a las Comunidad Autónomas que cuentan con una “Ley LGTBI”. En el mapa de España, ya quedan pocos territorios sin una Ley sobre esta materia.

Aunque la Ley cántabra es la última ley LGTBI promulgada, ni mucho menos es la mejor. Además de usar algunas expresiones que ya han quedado superadas, se queda en lo mínimo en la forma en que se reflejan algunos derechos. Y aunque echamos en falta algunas previsiones, al menos recoge unas previsiones mínimas en cuanto a la infancia y adolescencia trans:

  1. Reconocimiento del derecho a la identidad de género autodeterminada

Como no puede ser de otra forma en 2020, lo recoge. Hoy día es el pilar básico sobre el que articulan el resto de los derechos de las personas trans, de modo que una ley que no lo reconozca, es una ley contraria a los derechos fundamentales de las personas trans.

La Ley cántabra establece que “La Comunidad Autónoma garantizará a las personas la libre autodeterminación sexual y de género a través de (…) b) El reconocimiento de su identidad sexual o identidad de género, libremente determinada”, así como que “Ninguna persona podrá ser requerida a someterse a pruebas o exámenes para determinar su orientación sexual, identidad sexual o identidad de género, especialmente, cuando ello determine o pueda determinar su acceso a un puesto de trabajo, a prestaciones, o al ejercicio, goce o disfrute de cualquier otro derecho u oportunidad, ya sea en el ámbito público o privado”. Añade que uno de los principios fundamentales que regirán la actuación de los poderes públicos que desarrollan sus funciones en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Cantabria, será el de que “Toda persona tiene derecho a construir para sí una autodefinición con respecto a su cuerpo, sexo, género y orientación sexual”

2. La diversidad afectivo-sexual en el ámbito escolar

De una manera muy elemental, reconoce el derecho del alumnado trans a “Utilizar el nombre elegido y ser designadas por este”, así como  a “Adoptar la imagen que se adecúe a su personalidad”, de modo “En caso de que el centro impusiera uniformidad diferenciada por sexos, se permitirá elegir el adecuado a la propia identidad”. Aunque no se dice nada en cuanto al derecho al uso de instalaciones de acuerdo a la identidad, debe entenderse que forma parte de las consecuencias del respeto a la identidad de género. Esperemos que en un futuro protocolo sobre identidad de género sí se prevea. El vigente “Protocolo para la prevención, detección e intervención ante acoso homofóbico y/o transfóbico en los centros educativos”, hace referencia a la necesidad de “Adecuar los espacios del centro y la documentación administrativa para que todo el alumnado se sienta atendido por su identidad de género”, como una de las orientaciones a seguir por los centros educativos cántabros. Respecto al reflejo documental del nombre elegido en caso de que no esté cambiado el nombre registral, la nueva Ley sólo indica que el alumnado trans tendrá derecho a la “La confidencialidad sobre los datos de identidad oficiales”. Reiteramos que al reconocerse el derecho a la identidad de género, como efecto necesario debe reflejarse esa identidad en la documentación administrativa, aunque no así en los títulos que se expidan.

Para hacer posible la plena inclusión escolar del alumnado trans, y evitar discriminaciones indirectas, es esencial que los materiales reflejen la diversidad afectivo-sexual, y en particular la existencia de personas cuya identidad no coincide con el sexo asignado al nacer. La nueva Ley establece que “Los proyectos y planes de todos los centros adecuarán sus contenidos a las normas de esta ley, con especial atención a contenidos discriminatorios o negacionistas”.

3. Medidas en el ámbito sanitario

La Ley señala que “Los centros sanitarios en la atención prestada respetarán la identidad sexual o identidad de género de las y los usuarios”, añadiendo que “en el ámbito sanitario, las personas trans tendrán derecho a ser tratadas conforme a su identidad de género y con el nombre libremente elegido. A tales efectos, la documentación administrativa, con las excepciones necesarias en el historial médico confidencial, respetará lo previsto en el párrafo anterior”. Todo ello ha de comportar la emisión de tarjetas sanitarias conforme a la identidad, como sucede en otras Comunidades Autónomas.

Desde el punto de vista de la salud, entendida en sentido amplio como bienestar personal y no como ausencia de enfermedad, hay personas trans que demandan ciertos tratamientos para que tener ese bienestar. Para ello, respecto de la adolescencia y juventud trans, la Ley recoge el derecho a recibir tratamientos hormonales, tratando de respetar en la medida de lo posible los derechos reproductivos, señalando al efecto que “Antes del inicio de tratamientos hormonales se ofrecerá la posibilidad de preservación de tejido gonadal y células reproductivas para su posible uso en el futuro”.

La Ley advierte que “Cuando, por las circunstancias concurrentes u obstinada oposición de quienes ostentan la representación legal del menor, pudiera verse grave y objetivamente perjudicado el normal desarrollo de su personalidad o padeciere sufrimientos innecesarios y graves, se adoptarán las medidas pertinentes para la protección del menor por parte de los Servicios Sociales”.

4. Medidas en el ámbito familiar

En la línea con la última previsión relativa a la negativa de quienes ostenten la representación legal a que se acceda a los tratamientos que pueda demandar la persona menor de edad, se añade que en general, la Ley dispone que “A los efectos previstos en el artículo 35 de la Ley de Cantabria 8/2010, de 23 de diciembre, de garantía de derechos y atención a la infancia y la adolescencia, o norma que la sustituya, podrán tener la consideración de situaciones de riesgo de desprotección o efectiva desprotección infantil aquellas en las que tal situación se derive de la negación abusiva de la aceptación de la orientación sexual, identidad sexual, identidad de género o expresión de género del menor por parte de quienes ejerzan la patria potestad, tutela, guarda o custodia de hecho o de derecho”.

5. Medidas en el ámbito deportivo

La Ley cántabra señala que “En los eventos y competiciones deportivas no competitivas defi nidas en el artículo 37.2 de la Ley 2/2000, de 3 de julio, del Deporte de Cantabria y en los eventos y competiciones escolares, definidos en el artículo 43 de la misma Ley, se respetará la identidad sexual y la identidad de género de las personas a todos los efectos”.

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Publicado en Artículos sobre legislación, Nuestros artículos

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