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Las luces que dejan de brillar…

En una sociedad donde el ritmo de nuestra vida es frenético, dónde nadie nos ha enseñado de peques lo que es la inteligencia emocional y donde lo único importante parece ser gustarle al resto, es algo muy fácil para les niñes y les adolescentes sentir ansiedad, angustia, rabia, frustración, tristeza, impotencia…Emociones que si tú que estás leyendo esto las has sentido, sabrás lo duras que son y lo difícil que es gestionarlas…

Desde muy peques cualquier diferencia que tengamos (gafas, sobrepeso, orejas grandes, pluma etc…) será foco de atención para todas las personas normativas de la clase y si encima a eso le sumas una baja autoestima y una gran sensibilidad serás «carne de cañón». El acoso, el bullyng llamará a tu puerta de diferentes maneras, con insultos, risas de fondo, burlas, miradas, juegos maquiavélicos en clase y en el recreo, golpes, abusos, violencia en estado puro…A veces, incluso de gente mayor y referente como puede ser el profesorado, porque si, existen casos de profes que han grabado a su alumnado y se han reído de elles en grupos y si existen casos de profesorado que se niegan a nombrar a la persona por su nombre real y con su pronombre correcto y solo utilizan el registral, aún sabiendo que eso en clase será una bomba de relojería que dará comienzo a más violencia por parte de los más abusones de la clase…

¿Por qué ocurre esto? Se trata de un problema de fondo, de educación, si educamos a nuestres hijes a que «lo raro, lo diferente, lo ajeno a elles» no les toca ni tiene nada que ver con elles harán lo mismo que sus mayores ¡reírse y/u odiar todo lo que no entienden! Para elles, que si cumplen con el patrón establecido y son «normales», las demás personas que salimos fuera de lo normativo no lo somos… Con lo fácil que nos parece a nosotres educar en diversidad, en que no hay nadie igual a otre, en que todes somos diferentes y es lo que enriquece la sociedad porque podemos aprender del otre, empatizar con elle, complementarnos y ayudarnos, debatir sobre nuestras diferentes miradas y posturas ante la vida, todo siempre desde el respeto y el amor como comunidad que somos les ciudadanes de este mundo.

En el caso trans, no ayuda para nada la ley estatal que tenemos, fue un avance en su momento, (ya que antes obligaban a las personas trans a operarse de sus genitales), pero a día de hoy sigue obligando a las personas menores a esperar hasta los 18 años para poder tener su nombre y sexo en el dni, (que esto del sexo no es que tenga importancia y debería erradicarse) pero a día de hoy llevar una letrita que no te corresponde en un dni es por un lado humillante y por otro lado te trae muchísimos problemas con quienes se dan cuenta y lo utilizan en tu contra en el día a día. Les recuerdo que las personas trans también estudiamos, trabajamos, viajamos, salimos de marcha, practicamos algún deporte y a veces nos queremos federar, competimos en concursos, nos presentamos a oposiciones, etc… Gracias al cambio de nombre por uso habitual o a los protocolos de muchas comunidades, muchas personas han podido cambiar su nombre pero debemos seguir luchando por una ley que nos de los mismos derechos a todes y que así no dependa de dónde nos ha tocado nacer dentro del territorio español para tener el recorrido más fácil o más difícil…

Así que te pasas tu infancia, en algunos casos, llamando la atención de tu familia para que te haga caso y se de cuenta de que se han equivocado con tu género en esta sociedad binaria y centrada en los genitales, luego tu adolescencia intentando que se te respete y que te cambien el nombre mínimo, en tu centro educativo para que todo el alumnado te trate por quién tú eres realmente, comienzas esa etapa tan dura que llamamos «edad del pavo» dónde las hormonas nos revolucionan, donde todo parece un mundo, donde que alguien te trate mal o que simplemente no te mire o te quiera si tú le quieres sea un drama de novela mexicana, dónde nos obligan a pasar por profesionales de la psicología, la psiquiatría en algunos casos, la endocrinología para poder hormonarnos y poder, las personas que queremos, pasar por quirófano a realizar cambios en nuestros cuerpos, motivados en gran parte por esta sociedad que nos dice como tenemos que ser si somos hombres o mujeres, pero ¡espera! que mientras habrán algunos personajes que te traten mal «porque se te note», otres porque aunque no se te note «lo saben» y otres simplemente por el hecho de «cumplir con el estereotipo» ¿Alguien nos lo explica? ¡Todo esto se llama transfobia y nos está matando!

La vida de una persona trans no es fácil y aunque nuestra familia nos acompañe y quiera, a veces lo de fuera es más importante para nosotres, porque es nuestra imagen y nuestra reputación y se han encargado toda la vida de mandarnos mensajes sobre cuánto de importante es «el qué dirán»… A eso le sumas que la paciencia no se trabaja, les jóvenes lo quieren todo corto, express e intensivo, si lo puedo aprender en un vídeo de youtube rápidamente ¿para qué realizar una formación? ¡No les critico! A esto nos hemos acostumbrado la mayoría, el sistema se ha encargado muy bien, además todo lo que deseas lo tienes rápidamente, el consumismo cada vez funciona mejor, nuevo móvil, nuevo juego, nueva videoconsola…Parece que solo nos quejamos de lo que no tenemos aún y no valoramos nada lo que si tenemos en este momento, no celebramos cada logro, cada paso, solo queremos más y más…¡Es normal que les adolescentes trans extrapolen esto a su tránsito y quieran todo ya!

Cuando una persona se quita la vida es un fracaso de todes como sociedad, hasta que todas las familias y los centros eduquen como se debe, las familias que si estamos siendo conscientes de la importancia de parar estos asesinatos sociales, somos ejemplo para muches, seamos empáticos, trabajemos la autoestima, la nuestra y la de nuestros seres queridos, fortalezcamos la personalidad de nuestres hijes sin que avasallen al resto, busquemos herramientas y recursos y si vemos cualquier injusticia, discriminación o delito de odio reclamemos y denunciemos porque a lo mejor nuestra familia y nuestre hije es fuerte pero la siguiente persona que pase por lo mismo quizás no y debemos cuidarnos les unes a les otres…

¡Familia! Nunca pienses que una cosa así es responsabilidad o culpa tuya, he oído mucho eso de «si no lo hubiera hecho tan sensible, si le hubiera educado mejor…», ¡olvída eso! Fue su decisión y se llevó con elle sus razones y es duro de aceptar pero poco a poco con respeto hacia elle y cambiando todo lo que tú puedas de tu alrededor irás curando esa herida tan grande…Una familia llena de amor nunca puede ser la causa de un suicidio, el problema está en que no podemos estar en todo y dentro de nuestras cabecitas pasan demasiadas cosas al día y no podemos controlar el daño que le hacen a nuestres hijes porque también debemos soltar la cuerda y dejarles volar, cruzar los dedos y esperar que sea tan fuerte como necesita para todo lo que vendrá…

¡Hey, tú! Ni se te ocurra pensar que tú te buscas que te traten así, la gente que abusa, discrimina y violenta realmente es la peor que está, sus carencias, inseguridades y creencias adquiridas no te ven de verdad, solo sueltan odio por su boca y sus manos… ¡Busca ayuda, no te calles, defiéndete y nunca, nunca pienses que es tu culpa! Es cierto que esta sociedad está podrida por muchas partes pero no olvides que hay personas maravillosas que te respetarán y querrán tal cuál eres, ¡acércate a ellas y no dejen de brillar, juntes podremos con todo!

Álvaro Martín Moreno (Activista Trans)

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