Por fin llegó nuestro gran día

Sííííííí, por fin llegó nuestro gran día. Llevo todo el día pensando en cómo estará hoy en el cole. Pero por fin me siento ligera, atrás quedan años de sufrimiento en silencio porque solo yo la veía, y veía la censura en las caras, gestos y palabras de quienes me rodeaban cuando le dejaba ser. Un sufrimiento de madre que todas habréis vivido.
 
En la guarde ya se ponía pañuelos en la cabeza para imitar el pelo, en casa vestida a todas horas, siempre delante del espejo, supongo que imaginandose o buscando verse tal y como pudo verse ayer y hoy. Las últimas semanas ya le daba grima escuchar su nombre de registro, que yo le pusiese ese nombre al agua que llevaba los lunes, que ese nombre no existe, que siempre he sido una niña.
 
Ha sido una lucha dura y nos queda mucho que acompañar y disfrutar: su sonrisa, sus abrazos, sus palabras, sus miradas, sus bailes… ¡le apasiona el ballet!
 
Ayer compartimos un día diez, día de chicas, me repetía. Peluquería, trencitas, uñas (ni os imagináis cuántas veces preguntó que cuándo se podía pedir cita para que le pintasen las uñas) y hasta pendientes. Los pendientes le dolieron, pero lloramos abrazadas tanto rato, no por el dolor sino por la felicidad que estaba sintiendo, que la farmacéutica acabó llorando sin entender qué estaba pasando. Sabía que no era solo por unos pendientes. Luego se lo expliqué y no pudo cobrarnos, se quedó muy emocionada.
 
Por la tarde, en ballet, cuando sus compis la vieron, las profes y las mayores: amor total, abrazos, piropos…
 
Y qué más deciros, pues que gracias. El encuentro de Lalín para mí fue mi salvación. Mi marido vio la realidad y desde ahí empezó a acompañarnos. Le costó mucho llamarla Elsa, pero el jueves en la charla del cole sentí que estaba conmigo y, lo más importante, con su hija. 
 
De la charla solo tengo palabras y sentimientos de agradecimiento, y olé tú, ⁨Paloma, mamá de Rubén⁩. Creía que todo iba genial cuando diez minutos antes de empezar la presentación, llega el director y me comunica que no va a presentar a Paloma porque había dicho cosas que no pueden permitirse, cosas que no vienen en los libros, que si niñas con pito, que si niños con vulva, que si niñes, que de ninguna manera, que a las familias no se les tiene que dar tanta info, que en vez de Paloma fuera la orientadora quien explicara el protocolo de la Xunta y ya. Total, que empecé a ver todo blanco y a faltarme el oxígeno. Llegué a hablarle muy borde y le levanté la voz. Le dije que entonces qué era lo que pasaba con mi hija, en qué casilla encajaba. Y él que me tranquilice, que nos apoyan, que todo va a salir bien, pero vamos, que allí no se va a informar de nada. Y yo pensaba en mi Elsa y en Paloma, y no me lo podía creer. Gracias a la profesionalidad de Paloma finalmente la charla salió adelante, aunque con menos información, sin proyecciones ni vídeos, pero mejor de lo que  esperaba.
 
Muchas gracias Eva, Pili, María y José, y a todes les que hacéis que quienes estamos iniciando el caminito podamos seguir con toda vuestra ayuda y apoyo. La luz llegó a nuestras vidas gracias a vosotres. ⁨Paloma, siento que te fueras con el cuerpo regulín, pero te juro que las familias que allí estaban, que no eran pocas, creo que unas ochenta personas porque solo convocaron a los grupos de 4 años, les gustó mucho tu trabajo.
 
Este mes van en chándal y no pudo ponerse vestido, pero añadimos collar al chándal y tan divina.
Share

One thought on “Por fin llegó nuestro gran día

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.